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¿Ganar con un pulmón menos?

JJOO 2016

(Por Rodolfo Chisleanschi (*)) La del argentino Santiago Lange no es una historia más de las muchas que se esconden detrás de las luces de neón de unos Juegos Olímpicos. La suya es la historia de una pasión capaz de superarlo todo: los obstáculos, el tiempo y hasta la más dura de las enfermedades.

Detrás de las arrugas del rostro de este hombre de 54 años, que hoy competirá junto a su compañera Cecilia Carranza para intentar quedarse con la medalla de oro en la clase Nacra 17 Mixed, están guardadas mil batallas en el mar. Río 2016 es su sexta participación en los Juegos, y en su vitrina guarda dos bronces, ganados en Atenas y Pekín, ambos en Tornado. 
Pero la medalla que persigue, si llega, será diferente a todas. "Estar acá es un regalo de la vida, soy muy afortunado de tener esta oportunidad", dijo en la playa de Guanabara, después de la última regata de clasificación, esa que ubicó a la embarcación argentina en primer lugar, con cinco puntos de ventaja para encarar la Medal Race en las mejores condiciones. 
A principios de 2015, y después de sentir que empezaba a enfermar con cierta continuidad en sus viajes, Lange decidió consultar a los médicos. Le diagnosticaron cáncer de pulmón. "Aunque nunca fumé", aclara. 
Entonces, Río de Janeiro desapareció de su agenda. "Durante seis meses me dediqué en exclusiva a mi enfermedad. Solo pensé y trabajé para operarme en el lugar adecuado y tomar las decisiones correctas. En realidad yo no me quería operar, no quería creer a los médicos", recuerda hoy como quien habla de una vieja pesadilla. 
Al final, se operó en Barcelona. Le extirparon un pulmón, le dijeron que todo había salido bien. Y a los 25 días ya estaba entrenando otra vez. "El único secreto es que amo lo que hago", afirmó. 
La recuperación no fue sencilla. Lange tuvo que habituarse a respirar con un pulmón menos, a dosificar los esfuerzos. "En las primeras regatas que hice no me sentí bien, no estaba en una buena forma física y no podía saber cómo iba a estar más adelante. Pero Cecilia (Carranza) me invitó a navegar juntos, y acepté porque me interesó el Nacra". 
Cuenta que hay mucha diferencia entre respirar con dos pulmones que hacerlo sólo con uno: "Contaba con una gran preparación física. Pero hoy todo me cuesta más", concluye. 
Hay algo más. En Río también están sus hijos, Yago y Klaus, compitiendo en la clase 49er. "Estar con ellos significa mucho para mí. Cuando eran chicos yo viajaba muchísimo para navegar; ahora la vela nos volvió a unir y eso es muy lindo y lo estoy disfrutando mucho". 
Hoy, después de la Medal Race del Nacra 17, tal vez Santiago Lange pueda vivir la mayor de las emociones, y colgarse del cuello una medalla de oro. O quizás no. Su historia tampoco va a cambiar demasiado. Es una historia que explica qué significa el espíritu olímpico, casi con exactitud quirúrgica.

Nota de la Redacción: esta nota fue escrita el día anterior a que la pareja conformada por Santiago Lange y Cecilia Carranza ganaran la medalla dorada en la clase Nacra 17 de Vela en los Juegos Olímpicos, Río 2016.

(*) Fuente: DPA