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La universidad más antigua del mundo, fundada por una mujer musulmana

(Por Hamid Bellahcene (*)) Cuando se habla de la universidad más antigua del mundo, lo primero que uno puede pensar es una universidad británica, italiana o francesa.

Pero la realidad nos lleva a la ciudad marroquí de Fez, donde aún sobrevive la universidad más antigua del mundo.

Cuando los marroquíes calificaron la ciudad de Fez de capital del conocimiento, lo hicieron pensando en Al Qarauiyyin, fundada en el año 859, casi dos siglos y medio antes que la prestigiosa universidad británica de Oxford y casi ocho siglos  antes de la fundación de la americana universidad de Harvard. Aunque en la actualidad muchos no saben que en Marruecos fue donde tuvo lugar la aparición de la primera universidad del mundo, Al Qarauiyyin ha formado a grandes sabios y científicos de todas las especialidades  tanto de Marruecos como de fuera.

Cuna del concepto de Cátedra

El concepto de cátedra ha estado muy vinculado a esta universidad, de modo que la cátedra significaba que un jurista de renombre o un gran sabio se sentaba sobre una silla junto a una columna o pared, la altitud de la silla dependía del conocimiento y la autoridad del sabio en su disciplina.

Los estudiantes asistían a las cátedras especializadas que se consideraban nuevas disciplinas en comparación con los sistemas de enseñanza existentes en las aljamas y mezquitas antiguas.

La idea de construir este complejo del conocimiento fue de  Fátima bint Muhammad ibn Abdellah Al-Fihrí, más conocida por Fátima Al Fihriya, hija de un importante comerciante procedente de Túnez.

El monumento de casi 12 siglos de antigüedad, y desde su minarete se sigue llamando a las cinco  oraciones, un alminar considerado de los más antiguos del occidente islámico.

De los personajes más famosos que han estudiado en su universidad figuran el gran geógrafo ceutí Al-Sharif Al Idrisí, el fundador de la sociología Ibn Jaldún, y también en esta universidad estudió el Papa Silvestre II, que según varios historiadores fue el hombre que introdujo los números árabes en Europa a su retorno de Fez.

La ciudad de Fez ha estado ligada siempre a su universidad, una ciudad antigua conocida por sus callejuelas que guardan una herencia cultural que se ha convertido hoy en patrimonio de la humanidad y orgullo de los marroquíes.

(*) Fuente: Córdoba Internacional.com

Informe: Viviana Borrajo