La nave de la Comunicacion

Embestida de la derecha neoliberal y la corporación mediática argentina contra TeleSur

(Por Alberto Mas (*)) Queda clara la embestida que se lleva a cabo contra TeleSur en la Argentina. El apagón mediático a toda voz diferente a la restauración conservadora, se lleva a cabo como parte del plan estratégico que comanda los EE.UU de Norteamérica para nuestro continente y aquí lo impulsa el gobierno de Mauricio Macri con total descaro.

El  ministro de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi y el secretario de Comunicación Pública, Jorge Grecco, informaron que van a iniciar el trámite para que el Estado Argentino se retire de la participación en La Nueva Televisión del Sur C.A., la empresa estatal que administra y pone en el aire a TeleSur,  integrada por Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Uruguay y Argentina hasta ahora.
Al mismo tiempo Lombardi hacía declaraciones para justificar la medida, diciendo que el país “no tenía la más mínima injerencia en las cuestiones financieras y periodísticas” de la empresa multi-estatal y con el discurso soberbio y mentiroso que caracteriza a ésta gestión de gobierno, dice garantizar la pluralidad de voces y afirma que “TeleSur y Rusia Today no muestran claramente el pluralismo al que nosotros aspiramos”, con lo cual justifica que la señal sea retirada de la plataforma TDA (Televisión Digital Abierta) y desnuda cuáles son sus verdaderas intenciones, las múltiples voces que se escuchen solo serán aquellas que sirvan a los intereses de dominación y entrega.
 
Esto ocurre a pocos días en que el monopolio mediático Clarín retirara la señal de Telesur de su operadora de cable, Cablevisión, la más grande del país.
Acción de pinzas, señalaría algún estratega militar, para que en ésta verdadera guerra mediática a la que estamos expuestos, se callen las voces que puedan enfrentar al programa pro-imperialista de éste gobierno de CEOs de multinacionales que coordina Macri.
Primero se sacaron del aire programas individuales y se presiona a medios donde se hacían críticas a las medidas neoliberales que se toman y a la política regional de realineamiento con los EE.UU, ahora se saca de la televisión de aire y de la mayor operadora de cable a TeleSur.
Estas medidas son una afrenta para el conjunto del pueblo argentino, una demostración que el abuso de poder es una condición necesaria para instaurar una política entreguista y genuflexa  que convierte a éste gobierno y a todos los que de alguna manera en los hechos le permita avasallar las conquistas sociales obtenidas, pocas en realidad, en unos verdaderos mercenarios.
Comunicación hegemónica y única es lo que se pretende. Manipular la información para obtener los resultados requeridos, controlar al receptor. No importa si lo que se dice es real, y tampoco se trata de demostrarlo, lo que vale es la consecuencia, el efecto  de la noticia, dentro de un plan concebido.
El primer paso lo dieron con el decreto de necesidad y urgencia que deroga de hecho  la ley de medios, ley que fuera votada mayoritariamente en el Congreso y contaba con la aprobación de la mayoría de la población, hoy volvemos a la oscuridad a la que nos tenía acostumbrada la dictadura cívico-militar, a tal punto que el gerente de noticias de Radio Nacional, Fernando Subirats, dio la orden de calificar al golpe de Estado de 1976 como “dictadura militar” prohibiendo a los periodistas del noticiero la calificaran como “dictadura cívico-militar” en momentos en los que se acaba de condenar al primer empresario por hechos de lesa humanidad, sutil ejemplo de manipulación de la información.
Están siguiendo al pié de la letra las recomendaciones para los golpes blandos que hace Gene Sharp desde su Instituto Albert Einstein (Albert Einstein Institution-AEI) en Massachusetss, EE.UU, han reemplazado los fusiles de los militares de la Operación Cóndor por radios, diarios, revistas y canales de TV operando un plan prefijado.
Con éste ataque a TeleSur, también se pretende debilitarlo internacionalmente, es una verdadera acción de terrorismo mediático, el objetivo del Imperio es sacarlo del aire en forma definitiva, para que la voz de los sin voz desaparezca y el gobierno de Mauricio Macri se ha convertido en su ejecutor.
La experiencia que hemos tenido en el continente americano con los medios corporativos de comunicación, que se han convertido en la punta de lanza de las políticas injerencistas, no dejan lugar a dudas que mientras que no definamos  que lacomunicación es un bien social que no puede ser operado por empresas comerciales, estaremos en una gran desventaja en la madre de todas las batallas, la batalla cultural.

(*) Fuente: Cubainformación