La nave de la Comunicacion

Mujeres prostituidas por la sociedad patriarcal

Semana Internacional de la Mujer

(Por Irene Ballester (*)) Para la institución patriarcal que rige nuestra sociedad, la prostitución es el oficio más antiguo del mundo.

Esta expresión la justifica como algo “necesario” para los hombres, cuyo enfoque biologicista asienta las características de cada sexo como naturales. En este sentido, el consumo de prostitución pasa a verse como algo normal y lógico, que ha nacido con la historia de la Humanidad, además de ser considerada como una necesidad universal, propiamente viril, que refuerza la masculinidad y los roles de género.
Elegir y sentirse poderoso van de la mano para los prostituyentes quienes pagan por consumir sexo. El dinero en este caso marca la posición de privilegio que ostentan los hombres ante la negociación, pues muchos de ellos no sólo pagan por follar, sino por imponer sus términos y condiciones de dominio sobre el cuerpo femenino cosificado en el que inscriben su estatus. Con ello, se manifiesta todo su machismo en un contexto prostitucional y patriarcal en el que se gesta su virilidad, la cual remite a una estructura de relaciones sociales donde ellos se reconocen como iguales y nosotras somos las pactadas y dominadas. Los cuerpos femeninos para su uso sexual están inscritos dentro de una realidad jerárquica, tratados como mercancía dentro de un mundo de desigualdad social entre hombres y mujeres[1]. Y la prostitución perpetúa dicha desigualdad estructural en la que los hombres “necesitan” usar y tirar sexualmente a las mujeres. Pero, ¿cuál es la ideología que mantiene y perpetúa la prostitución? La ideología patriarcal, la cual se adapta a todos los sistemas políticos y económicos, y en este caso, se adapta a la sexualidad masculina como una institución de poder, con la finalidad de defender sus estructuras jerárquicas y mentales, apoyadas en un orden social de género. Y es que al capital le importa el género[2] y en concreto, el género femenino, pues los cuerpos de las mujeres son insertados en una cadena de consumo en serie capitalista, repuestos por otros cuando no sirven, pues cosificadas, son convertidas en mercancía. Nunca antes, como ahora, ha sido tan fácil el negocio de la trata y de la explotación sexual, el cual aporta 32.000 millones de dólares al año, siendo el tercer negocio ilícito con mayores beneficios, detrás de las armas y el narcotráfico[3].
La profunda misoginia que se desprende del consumo de la prostitución implica considerar que las mujeres se prostituyen porque quieren tener un trabajo cómodo en el que se gana mucho dinero, sin realizar grandes esfuerzos. Y sobre todo porque les gusta la vida fácil. Ellas encarnan a la mala mujer, a la perdida que con su cuerpo da placer, y por eso, según la sociedad patriarcal, son unas guarras que con el dinero que pagan los prostituyentes, pueden hacer de ellas lo que quieran. La expresión coloquial “ir de putas” indica esa profunda misoginia, por otra parte vinculada a fiestas de despedida de soltero, a cierres de negocios con firmas, cacerías y a momentos de placer, en general, para ser disfrutados por los pares. Pero la prostitución encierra muchas caras, y una de ellas es la de la trata. La prostitución en España es alegal lo que implica, además que tienen que ser las mujeres prostituidas las que tienen que denunciar que están siendo víctimas de la trata, lo que no es nada fácil si tenemos en cuenta a la violencia y a las amenazas a las que son sometidas, además de las sumas elevada de dinero que deben a las mafias explotadoras. Madalina, una chica rumana, llegó a tener tatuada en su propia piel la cantidad que debía de 2.000 euros junto a un código de barras, como si de un objeto se tratara.

La corrupción urbanística llevada a cabo durante los años de bonanza económica en nuestro país, vino de la mano del consumo de prostitución. La operación Púnica desatada en Madrid ha comprobado cómo a los políticos y funcionarios vinculados a la trama corrupta se les pagaba en dinero o en especie, es decir, fiestas privadas con prostitutas en lujosas mansiones[4], muchas de las cuales tenían lugar después de cacerías en las que los ritos de iniciación tras el primer animal cazado, estaban a la orden del día[5]. Los gastos en las famosas tarjetas black y Rodrigo Rato no dejan lugar a dudas: hay cargos por un total de 2.276 euros bajo el epígrafe de club, salas, fiesta, pub y discotecas[6].

El 99.7 % de personas que consumen prostitución son hombres, quienes gastan cada uno, alrededor de unos 1.200 euros al año[7]. El negocio de la prostitución en España mueve cinco millones de euros al día[8], cifras que incluyen la trata y la prostitución. Teniendo en cuenta estas cifras, podemos decir que España es un país de cultura putera que relaciona el ocio con la prostitución y que además engloba a un estado proxeneta. Pero vayamos por partes. Una de las sagas más vistas en el cine y en la televisión es la de Torrente, un policía machista y fachoso, quien personifica el reducto franquista, encarnado por el actor Santiago Segura. Para el protagonista, todas las mujeres, son putas menos su madre. Pero su padre, protagonizado por el actor Tony Leblanc, no tardará en corregirle, indicándole que su madre también lo es. Pero por otra parte, estamos ante un negocio muy rentable, tanto que nuestro país ha decidido para calcular el PIB del año 2014, incluir las drogas y la prostitución para indicar la evolución económica. Es más, el programa de Ciudadanos, partido que por otra parte se nombra en genérico masculino, ha propuesto legalizar la prostitución, porque de hacerlo, se recaudarían 6.000 millones de euros, para un país necesitado de ingresos en tiempos de crisis[9]. Por lo tanto, si nuestro país se beneficia de las mujeres prostituidas, podemos decir que vivimos en un estado proxeneta explotador de carácter masculino. Paradójico resulta que la violencia masculina que se ejerza sobre ellas, sea considerada adscrita a la prostitución, pues la ley general contra la violencia de género del año 2004 invisibiliza a las mujeres prostituidas en caso de ser víctimas de feminicidio por no haber mantenido una relación sentimental con el feminicida. Los suyos, son asesinatos que no importan, pero sí importa el capital extraído de su cuerpo explotado.

Resulta difícil saber el número de prostíbulos que hay en todo el país y también en concreto en la Marina Alta. La Nacional 332, lugar de tránsito de mercancías y cuerpos, a su paso por nuestro territorio, engloba prostíbulos, aparentemente resguardados bajo la protección legal de un permiso de apertura hostelero. La desviación de la misma en Ondara y también en el Verger, ha hecho que las mujeres prostituidas, a pesar de las inclemencias del tiempo, salgan a la carretera en busca de nuevos prostituyentes, obligadas y vigiladas por los proxenetas. Las vemos continuamente resguardadas únicamente por una sombrilla, pero las últimas noticias sobre la prostitución en la Marina, nos hablan de la cruda realidad: redadas en Teulada[10] y también en Benidorm[11] donde se retenían en pisos a chicas búlgaras obligadas a ejercer la prostitución.

A modo de tarjetas de visita o publicitarias, aparecen anunciados sus mal llamados servicios, enganchadas en los parabrisas de nuestros coches, en radio y también publicitados en la prensa nacional donde queda reflejado que las chicas están disponibles veinticuatro horas al día y además, siempre nuevas para que la mirada masculina pueda elegir[12]. España es el único país europeo que publica en prensa generalista anuncios de prostitución, porque hacerlo como contactos, supone ingresar elevadas sumas de dinero. La artista Sandra Paula Fernández (Oviedo, 1972) así nos lo ilustra en su obra Las mujeres malas lo hacen todo por las buenas del año 2013 donde bordado en punto de cruz, un anuncio sacado de dicha prensa, informa que complaciente, la mujer prostituida, albina y rusa, además de ser excitante y caliente, se pone al servicio del prostituyente, el cual, sólo tiene que pedir por esa boquita, pues está “comprando” lo que se vende.

La prostitución es una actividad legitimada en la sociedad patriarcal inscrita en un contexto de precariedad y de desigualdad económica norte-sur[13]. Entre los años 2008 y 2010 se han identificado cerca de 24.000 mujeres víctimas de la trata, procedentes especialmente de Bulgaria y de Rumanía. Según datos del Eurostat, España es el segundo país con más víctimas de tráfico de personas con un 68% de mujeres, 17% de hombres y un 12 % de niñas[14]. La trata con fines de explotación sexual es la cara de la esclavitud del siglo XXI. Demandarla, la perpetua porque ninguna mujer nace para ser puta. “Las putas felices están en la imaginación de la gente”. Así nos lo indicó el pasado jueves día 3 de marzo, Mabel Lozano, directora del documental Chicas nuevas 24 horas en un acto organizado por l’Ajuntament de Pedreguer y por el Casal Jaume I de la misma población. Ellas no son dueñas de su propio cuerpo, pues su cuerpo les pertenece a los proxenetas, quienes son los dueños de los negocios adscritos a sus cuerpos, los cuales no tienen ningún derecho. No estamos hablando de voluntariedad, sino de precariedad y de explotación. Quien sea dueño o dueña de su propio cuerpo, que haga lo que quiera. En este caso, ellas no lo son. Son subalternas, invisibles, pactadas y consumidas en pisos clandestinos o locales, aparentemente camuflados bajo luces de neón, cuyas ventanas con rejas, nos indican falta de libertad. Los clientes, son de lo más variado, desde grandes empresarios, a profesores, abogados, casados, solteros, con pareja, sin pareja …  Y todos ellos obedecen al mandato de patriarcal que reafirma su propia identidad de hombre macho y viril.

[1] Gimeno, Beatriz: La prostitución, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2012, p. 70

[2] de Lauretis, Teresa: Diferencias: etapas de un camino a través del feminismo, Editorial Horas y Horas, Madrid, 2000, p. 35

[3] Hernández, Maribel: “Cuando el viaje acaba en explotación sexual”, eldiario.es, 23 de septiembre de 2013
http://www.eldiario.es/desalambre/trata-explotacion_sexual-trafico_de_pe...

[4] Lobo, José L.: “A Granados y a los políticos se les pagaba con putas, con vacaciones, con casas …”, El Confidencial, 5 de noviembre de 2014
http://www.elconfidencial.com/espana/2014-11-05/a-granados-y-a-los-polit...

[5] E.P.: “La red de “Púnica”: negocios de cacería, partidas de póquer y juergas”, Deia, 30 de octubre de 2014
http://www.deia.com/2014/10/30/politica/estado/la-red-de-punica-negocios...

[6] Águeda, Pedro; Sánchez, Juan Luis; Carreño, Belén: “Los gastos de Rodrigo Rato con su tarjeta “black”: alcohol, bolsos, fiestas y dinero en efectivo”, eldiario.es, 10 de octubre de 2014  http://www.eldiario.es/economia/cargo-Rato-tarjeta-bebidas-alcoholicas_0...

[7] Atencio, Graciela: “La cultura putera mata mujeres en España”, Feminicidio.net, 7 de abril de 2015
http://www.feminicidio.net/articulo/la-cultura-putera-mata-mujeres-espa%...

[8] Efe Las Palmas: “La prostitución mueve cinco millones de euros en España”, UH Noticias, 8 de junio de 2015

http://ultimahora.es/noticias/nacional/2015/06/08/153758/prostitucion-mu...

[9] EFE Barcelona: “Albert Rivera propone legalizar la prostitución”, Público, 15 de abril de 2015
http://www.publico.es/sociedad/albert-rivera-propone-legalizar-prostituc...

[10] “Operación de la Guardia Civil contra la trata de mujeres en Teulada”, Marina Plaza, 11 de diciembre de 2015
http://lamarinaplaza.com/2015/12/11/operacion-de-la-guardia-civil-contra...

[11] “Dos detenidos en Benidorm por obligar a prostituirse a una mujer y robar a sus clientes”, Marina Plaza, 18 de noviembre de 2015
http://lamarinaplaza.com/2015/11/18/dos-detenidos-en-benidorm-por-obliga...

[12] Ballester Buigues, Irene: El cuerpo abierto. Representaciones extremas de la mujer en el arte contemporáneo, Editorial Trea, Gijón, 2012

[13] Gómez Suárez, Águeda; Pérez Freire, Silvia; Verdugo Matés, Rosa María: El putero español. Quiénes son y qué buscan los clientes de prostitución, Editorial Catarata, Madrid, 2015, p. 172

[14] “España en el segundo país de la Unión Europea con más víctimas de tráfico de personas”, 20 minutos, 15 de abril de 2013
http://www.20minutos.es/noticia/1787318/0/trafico-de-personas/union-euro...

(*) Irene Ballester naix a Pedreguer en 1979. És colaboradora de Feminicidio.net donde coordina el curso Combativitad y Resistencia: arte y feminismo en America Latina. También es integrante del colectivo Femme Força de Pedreguer. Es Doctora en Historia del Arte por la Universidad de València y Máster Universitario en Investigación Aplicada en Estudios Feministas, de Génere y Ciudadania por la Universitat Jaume I de Castellón.

(*) Fuente: La Marina Plaza