La nave de la Comunicacion

Los medios de comunicación vascos firman un código contra el sexismo

(Por Javier Muñoz (*)) Acabar con los estereotipos sexistas, erradicar las imágenes en las que se ejerza algún tipo de violencia contra la mujer o se ensalce un tipo de belleza concreto, promover la igualdad efectiva de sexos en el trabajo...

Son algunos de los compromisos detallados en el ‘Código deontológico y de autorregulación’ que 51 medios de comunicación y agencias de publicidad de Euskadi firmaron ayer en la sede de Presidencia del Gobierno vasco, en Vitoria; una iniciativa del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) en la que se reclama a los periodistas y a los publicitarios que den voz a los grupos sociales minoritarios y erradiquen el lenguaje y los lugares comunes que ofenden a gays, lesbianas y transexuales.

Las entidades firmantes del código fueron recibidas en Lehendakaritza por el consejero de Justicia y Administración Pública, Josu Erkoreka, y la directora de Emakunde, Izaskun Landaida. Al final hizo acto de presencia el lehendakari, Íñigo Urkullu, que quiso dejar constancia de su respaldo al proyecto, resultado de un año y medio de trabajo de la Comisión Begira. En ese órgano adscrito a Emakunde han intervenido una veintena de periódicos, radios, televisiones y agencias informativas y publicitarias del País Vasco. «Es ejemplar que lo que hoy firmamos sea una autorregulación y no una imposición», subrayó Josu Erkoreka, quien recordó que la responsabilidad social de los medios «es altísima y por ello aplaudimos que seáis parte activa de este camino sin retorno hacia la igualdad».

«Mujeres expertas»

El documento que surgido de la Comisión Begira contiene una batería de compromisos para los informadores y los profesionales de la publicidad. Respecto a estos últimos, en los anuncios no deben aparecer «los cuerpos de las mujeres como mero objeto decorativo sexual». Tampoco se las puede presentar «como principales destinatarias de productos farmacéuticos y relacionados con la salud»; y hay que evitar «la sexualización de las niñas».

En el caso de los informadores, el código aboga por «el protagonismo de las mujeres en todos los ámbitos y secciones» y por «la presencia de mujeres expertas». Otro de los retos que asumen los periodistas vascos es «el tratamiento igualitario» en entrevistas y noticias. También deben dejar de presentarlas a ellas como víctimas y hacerlo como «agentes sociales activos». Se trata, de forma general, de «corregir la sobrerrepresentación» de los varones como protagonistas de las noticias.

Otra de las convenciones a respetar es no hacer «alusiones al físico, al atractivo sexual o a la vestimenta» de las mujeres, porque «distorsionan» la imagen que se proyecta de ellas. También hay que ensalzar «modelos de belleza diversos y no basados en la perfección»; utilizar un lenguaje que no resulte «discriminatorio» y que no relegue a las mujeres a un segundo plano y, en general, intentar que las noticias «incorporen la perspectiva de género».

(*) Fuente: El Correo

Informe: Viviana Borrajo