La nave de la Comunicacion

El impechment contra Dilma Rousseff vive sus horas decisivas

(Por Jorge Ricci (*)) La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, defendió, ayer lunes la suspensión del receso parlamentario para que el país no quede "parado hasta el 2 de febrero" y de esa manera acelere el tratamiento del proceso de impeachment abierto por el titular de la Cámara baja, Eduardo Cunha. 

La jefa de Estado afirmó que "sólo dentro de la legalidad democrática y respetando las reglas, nosotros unificaremos al país". "No debe haber receso. No es correcto que el país quede en compás de espera hasta el día 2 de febrero", declaró  tras reunirse con el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, el abogado general del Estado, Luís Inácio Adams, y treinta juristas contrarios al impeachment. Los juristas ayudarán a formular la defensa de la presidenta que se presentará en la comisión especial que definirá si el proceso avanza al pleno de la Cámara de Diputados.

El hecho más dañino para el gobierno en las últimas horas, en la guerra por el impechment, fue el pedido de renuncia del ministro de la Secretaría de la Aviación Civil, Eliseu Padilha, hombre cercano al vice-presidente Michel Temer del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB ), un eximio articulador político y peón de batalla. Fue el coordinador de Fernando Henrique Cardoso ex presidente de Brasil,  en la cruzada para aprobar la enmienda constitucional que permitió su reelección en 1998. Y, como articulador político del gobierno de Dilma, Padilha tuvo acceso al organigrama de cargos libres y ocupados y conoce la demanda atendida o reprimida de cada diputado. Sabe qué ofrecer a cada quien. De este modo surge una gran duda, qué posición tomará el vice-presidente, aunque Dilma dice tener “integral confianza en él”.

Las próximas horas serán decisivas para saber el rumbo que tomará el impechment de la presidenta Rousseff y si logrará la derecha finalmente su objetivo de destituirla. 

(*) Comunicador. Colaborador de La Nave de la Comunicación