La nave de la Comunicacion

Haroldo Conti y Eduardo Galeano llegan a las escuelas

(Por Ivana Romero (*)) Los tres alumnitos de la Escuela Fray Mamerto Esquiú en Olpas –una pequeña localidad de La Rioja- que miran la pantalla de una netbook del Programa Conectar Igualdad.

Los tres obreros vestidos con camisas Ombú que miran algo más allá de la foto mientras toman notas, en el marco del Plan de Finalización de Estudios Primarios y Secundarios, en la sede Tapebicuá, en Corrientes. La adolescente vestida con overol que arregla un auto en la Escuela Industrial de Río Gallegos. El bailarín que ensaya pasos de danza clásica en el Centro Polivalente de Arte en Salta. Las estudiantes que aprenden la diferencia entre sujeto y predicado en un bachillerato para personas trans en Chacarita. Mientras observa las fotos reunidas en el libro Presente (retratos de la Educación Argentina), Alberto Sileoni sonríe. Porque, explica, detrás de cada imagen se encuentra un sistema que apuesta por la expansión de los derechos educativos. En ese mismo sentido, el Ministerio de Educación distribuye este mes dos flamantes colecciones: las obras completas de Eduardo Galeano y las de Haroldo Conti. Para los amantes de los números, es posible especificar que se trata de 14 mil colecciones del autor uruguayo y otras tantas del autor de La balada del álamo carolina, destinadas a las escuelas secundarias y los institutos de formación docente de todo el país.
“Desde 2004 hasta finales de 2015, se habrán distribuido 92 millones de libros a más de 51 mil establecimientos educativos de todos los niveles”, se entusiasma Sileoni en su despacho en el Palacio Sarmiento, al momento de trazar un balance de gestión en relación a un objetivo específico: fomentar la formación de lectores. “En 2001, las mochilas de los chicos y las chicas estaban totalmente flacas. Eran las mochilas del derrumbe. Ahora, esas mochilas crecieron. Tienen libros de texto, de prosa, de poesía. Tienen netbooks y aportes de la Asignación Universal por Hijo. O sea, son mochilas dignas”, afirma. Sileoni –abogado, profesor de Historia, lector de poesía que disfruta por igual los versos de Leónidas Escudero o de Wisława Szymborska- asumió como viceministro de Daniel Filmus en junio de 2003. Es decir, casi al comienzo de la presidencia de Néstor Kirchner. Entre 2006 y 2007 volvió a la Ciudad como ministro de Jorge Telerman. Regresó a Nación durante el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner y en julio de 2009 asumió como ministro.

-¿Por qué decidieron homenajear a Conti y Galeano?
-Se cumplen 90 años del nacimiento de Conti. Y la idea también es recordar a Galeano en el año de su partida. Además, reivindicamos el aporte que ellos hicieron para la formación de nuestra identidad latinoamericana. Otras colecciones-homenaje que distribuimos fueron la de Mafalda 50 Aniversario, y la del Año Julio Cortázar.
-En el caso de Conti, se distribuyen los libros de Emecé y en el caso de Galeano, los de Siglo XXI. Es decir, son los mismos libros que se encuentran en las librerías.
-Sí. Además, todos son libros bellos en cuanto a diseño y calidad. La idea es que cada escuela reciba los mejores libros, desde el punto de vista de la selección y también de la estética.
-¿Cómo surge la idea de trabajar junto a editoriales locales?
-Es una política que empezamos en 2004 en relación con los libros de texto. En algún momento se había pensado en que el Estado se dedicara a la producción de libros. Pero decidimos que lo mejor era apostar por las editoriales ya existentes y buscar la manera de dar especial estímulo a las nacionales. En este proceso, hemos logrado entre otras cosas que, por primera vez, las escuelas recibieran para el Ciclo Orientado libros de lengua, matemática, historia y geografía. Éstas se suman a otras asignaturas que venían siendo contempladas desde antes en relación con la provisión de libros. Más recientemente se incorporaron las colecciones literarias.
-¿Cómo aparece la idea de crear la Colección Juan Gelman?
-Es una iniciativa concretada el año pasado, que incluye 80 libros de poesía de autores de todo el mundo y coloca a la poesía en un lugar preponderante para las bibliotecas escolares. Se pensó en una propuesta específica para primaria y otra para secundaria. Este ministerio tenía que asumir esa responsabilidad: la de abrir para nuevos lectores un mundo de poetas nacionales e internacionales.
-¿Cuál fue el impacto de toda esta situación en el mercado editorial?
-Según la Cámara Argentina del Libro, una tirada promedio en 2014 fue de 2400 ejemplares. Las tiradas promedio para el Ministerio son de 15.550 ejemplares. En 2014, si se toman como referencia las novedades editoriales, se lanzaron 34 millones de libros. De ese total, 10 millones fueron para el ministerio. A la vez, hay un impacto concreto en la desconcentración editorial porque hemos comprado muchísimos libros a editoriales pequeñas. Esto, nos han dicho, les dio un espaldarazo porque les permite reinvertir y ampliar sus catálogos a nuevos autores. A la vez, para cada libro participan gran cantidad de oficios: el autor, el fotógrafo, el ilustrador, el diagramador…  Ellos tienen ahora temor de que esto se discontinúe pero yo no voy por ahí. En una Argentina donde estos derechos llegaron para consolidarse, la idea es que en el futuro no se compren noventa millones de libros sino muchos más.
-¿Cuál es la importancia de las bibliotecas escolares?
-En muchos lugares la biblioteca escolar es la única posibilidad de acceso a los textos. Por eso revitalizamos las bibliotecas de cada escuela pero a la vez, desde el año pasado incorporamos las Colecciones de Aula para cada salón de clases. Antes, el libro se estacionaba en la biblioteca y creemos que eso tiene una justificación. Es que los libros venían en cuentagotas, había que cuidarlos y de ahí que se restringiese la circulación. Esta sistemática distribución afianza la certeza que tienen los docentes y coordinadores de biblioteca de que tras ese libro que llegó, llegarán otros. Entonces el libro circula más. Y si se rompe, lo reponemos. También arrinconamos bastante a la fotocopia.
-¿Cómo es eso?
-Se usan menos textos fotocopiados y más originales. Y claro, es mucho mejor si de estimular el fomento a la lectura se trata porque no es lo mismo leer un material fragmentado que un libro.
-¿Qué acompañamiento realizan de los libros para garantizar su circulación?
-Para esto son fundamentales los planes de promoción de la lectura. Son estrategias establecidas desde el ministerio nacional con el acuerdo de muchos ministerios provinciales. Y es un tema muy presente en las reuniones de Consejo Federal de Educación.
-¿Cómo se deciden títulos y autores?
-Hay especialistas idóneos de las asignaturas designados por cada Ministerio de Educación provincial para participar en los procesos de selección de títulos a nivel nacional. Luego, en cada provincia se replica el procedimiento. De esta forma cada provincia cuenta con materiales que se adecuan a los contenidos de sus diseños curriculares jurisdiccionales y a sus propuestas pedagógicas.
-En 2013, desde Mendoza se cuestionó el contenido de una historieta enviada por el ministerio. Resulta toda una apuesta compartir historietas, poesías y textos en general que no tienen aspiraciones de ser políticamente correctos.
-Toda la lectura está mediada por la decisión del docente. No es que decida qué se debe leer pero sí administra el cómo. Algunos libros eran más osados y lo sabíamos. También sabemos que discutimos con un sector de la sociedad que atrasa y si uno se dejara llevar por esas prevenciones no se abriría la puerta a una cantidad de géneros y de textos que merecen estar en la escuela. Sabemos que hay sectores de la sociedad y la prensa que ponen entre paréntesis los 90 millones de libros y de lo único que hablan es de un texto específico. Son parte de las reglas de juego.
-¿Qué evaluación hace en cuanto al rol asumido por el Estado para crear y estimular lectores?
-Este ministerio forma parte de un gobierno que ha decido que el Estado esté en el centro, revitalizado, y a la vez, con gran presencia en las provincias. Es un Estado que generó más estructura y más competencias. Algunos llaman a esto “gasto púbico”. Claro, es un Estado que tiene más agentes porque hace más cosas. El ministro Bullrich acaba de decir que el ministerio nacional se mete demasiado en la formación de los docentes y propone que se distribuyan los recursos para que cada provincia capacite como pueda. Eso es mucho más profundo que una discusión sobre la distribución de recursos. Es una discusión sobre lo que nosotros llamamos “una nación educativa”. Cuando el Estado nacional se retira, ocurre lo que ya ocurrió, que es el sálvese quien pueda. No había nación educativa cuando asumimos. La imagen del país era como la de un vidrio estallado por un martillazo. Respetamos las individualidades pero creemos muy fuertemente en el Estado, que asume la tarea de construir una nación. En eso se enmarca esta política de fomento de la lectura. Es parte de un proyecto que merece seguir siendo defendido. 

La educación viva y de pie

Presente (Retratos de la Educación Argentina) es un libro de fotografías editado por la Subsecretaría de Equidad y Calidad del Ministerio de Educación de la Nación. El proyecto reúne 300 imágenes de estudiantes, educadores y escuelas de todo el país; tomadas por reconocidos fotógrafos bajo la coordinación de Alejandro Vagnenkos y Julieta Escardó.El material será distribuido en todos los establecimientos de nivel secundario del país, en diálogo con la propuesta que se inició hace unos meses con el Archivo Fílmico Pedagógico. Estas iniciativas ponen a disposición de docentes y alumnos nuevos recursos para pensar el vínculo de la escuela con las imágenes.
"Estas son las representaciones de un sistema educativo vivo, de pie y en movimiento, con muchos más protagonistas que antaño y, sin dudas, con mejores herramientas para obtener mejores aprendizajes", sostiene Sileoni en uno de los prólogos del libro. Y agrega: "Nuestro orgullo de educadores es haber hecho un mejor mundo educativo para cada uno de los argentinos, más ancho y generoso, una mejor Patria Educativa hasta el último confín del territorio, con más escuelas, con más y mejor equipamiento, con 90 millones de libros y 5 millones de netbooks. Esta satisfacción no es la que siente quien ha llegado al final de la tarea; nunca decimos ‘llegamos’ en políticas públicas".
Integran Presente con sus trabajos: María Eugenia Cerutti, Diego Levy, Santiago Hafford, Mariana Eliano, Daniel Muchuit, Julieta Escardó, Héctor Río, Julio Pantoja, Gianni Bulacio, Gabriel Orge,  Cecilia Reynoso, Sebastián Szyd y Jazmín Tesone.

(*) Fuente: Infonews