La nave de la Comunicacion

A Los Pumas, ¡salud!

Mundial de Rugby

(Por Juan José Panno (*)) Una mirada futbolera sobre lo hecho por el equipo nacional en la Copa del Mundo de Inglaterra.

El tercer o cuarto puesto –se definirá el próximo viernes– que habrá que valorar como una conquista fenomenal del joven equipo de Hourcade.

La de badmington es una plumita; las de béisbol y golf son de piedra; la de vóleibol, un globo; la de básquetbol, muy grande; la de tenis, muy chiquita y la de rugby, la peor de todas, es ovalada, imperfecta, deforme. Como se sabe, a los futboleros no hay pelota que nos venga bien.

Al rugby –disciplina que nos cuesta entender, como a alguna gente el off-side del fútbol– lo cuestionamos con el recurso de una frase cavernícola: “¿Qué querés con un deporte en el que para avanzar tenés que tirar la pelota afuera?”.

También nos chocaba un poco cada vez que leíamos en el últimos año eso de “al borde de la hazaña” o “una actuación que pudo ser histórica”. Nos hacían acordar a los mexicanos en el fútbol con aquello tan remanido de “jugamos como nunca, perdimos como siempre”. Tampoco nos caen bien los sectarios del otro lado, los que dicen que el fútbol es un deporte noble jugado por brutos y el rugby es un deporte brutal jugado por nobles. Y mucho peor nos cae cierto perfume elitista que emana de los ambientes más cerrados del deporte ovalado.

Sin embargo, a pesar de todo, ahí estuvimos ayer al mediodía prendidos a la tele, nerviosos, tensos, siguiendo minuto a minuto el partido con los australianos, admirando la entrega de los muchachos que dejaron el alma. Ahí estuvimos, esperando en vano que se repitiera el fenomenal juego ofensivo desplegado contra los irlandeses que esta vez no se pudo dar porque enfrente los australianos jugaron el que debe haber sido su mejor partido en el Mundial.

Frente a un rival notablemente superior (era fácil darse cuenta de ello), Los Pumas plantaron batalla de igual a igual, más allá de algunos errores técnicos, cumplieron una actuación más que digna y mantuvieron abierto el marcador hasta los últimos momentos. Perdieron en buena ley.

Y después del partido aquí estamos, ya en frío, aplaudiendo lo que se logró, en la seguridad de que este plantel es muy joven y tiene mucho para seguir creciendo. El tercer o cuarto puesto en el Mundial de rugby es una conquista fenomenal que habrá que valorar como corresponde, sin caer en el resultadismo de quienes calificaron como un fracaso los subcampeonatos logrados en el fútbol en el Mundial y en la Copa América.

Salud, Pumas.

(*) Fuente: Página12