La nave de la Comunicacion

“Esa herida absurda”

Palestina-Israel

(Por Elisa Mata (*)) Para La Nave de la Comunicación. El boletín electrónico OIC informaba el pasado 4 de junio más, que la aviación de Israel bombardeó tres campos de entrenamiento de las brigadas Ezedin al Qasam, el brazo armado del movimiento Hamás, en la ciudad de Gaza y otro en la ciudad de Jan Yunis.

La excusa para esta nueva incursión aérea fue la supuesta disputa entre Hamas y miembros del Estado Islámico (EI), que lanzaron “cohetes ". Los proyectiles, que cayeron en medio del campo en las ciudades israelíes de Ashkelon y Netivot sin provocar víctimas, habrían sido disparados en represalia por la muerte del líder salafista Yussef Al Hanar. Según los voceros israelíes, EI sostiene que Yussef Al Hanar "fue asesinado –por Hamas- para satisfacer a los judíos". debido al endurecimiento de su posición en contra de los radicales islamistas residentes en Gaza.

El recientemente designado ministro de Defensa israelí, Moshe Yaalon, dijo al respecto que “aunque las organizaciones de la yihad mundial hayan llevado a cabo los disparos de ayer por la noche para desafiar a Hamás” responsabilizarán a dicha organización de todo lo que ocurra en la franja de Gaza y no tolerarán ningún hecho que pueda perjudicar a los ciudadanos israelíes.

Bajo el título de “EE.UU. creó el embrión del Estado Islámico y planeó la caída de Mosul” la agencia Reuters publicó el 4 de junio que las victorias en Mosul y Ramadi reivindicadas por el Estado Islámico serían obra de Estados Unidos, según lo revelado en un informe secreto de la Agencia de Inteligencia de Defensa (Defense Intelligence Agency, DIA). 

El informe de la DIA, obtenido por la organización Judicial Watch, revela que “el Pentágono sabía que la destrucción de Al Qaeda en Irak tendría lugar en 2009-2010, pese a lo cual seguía apoyando financiera y militarmente a los predecesores del EI, Al-Qaeda de Irak (AQI) y el Estado Islámico de Irak (ISI). El informe sostiene que EE.UU. veía en el EI una ventaja estratégica desde el punto de vista de sus fines geopolíticos”.

Steven Chovanec, analista del portal Global Research sostiene que el objetivo era no sólo la oposición a Assad en Siria, sino también contener a Irán.

Algunos analistas opinan que el sostenimiento de la organización terrorista EI sirve tanto al gobierno estadounidense como al israelí, como excusa en sus fines de dominación del Oriente Medio. Los medios de comunicación hacen mención reiteradamente al financiamiento del Estado Islámico mediante la venta del petróleo que obtiene en su escalada guerrerista, y –sólo algunos- se preguntan quienes son los compradores de ese petróleo.

En medio de estas circunstancias, el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu logró formar su nuevo gabinete, integrado mayoritariamente por personas pertenecientes a la línea más dura del sionismo. Entre ellos se destaca, sin lugar a dudas la ministra de Justicia, Ayelet Shaked que tiene en su haber la acusación «apología del genocidio» debido a sus declaraciones según las que «todos los palestinos son «enemigos de Israel», y que los jóvenes árabes son «serpientes» que buscan el «martirio» y que sus madres deberían «ir al infierno» con ellos.

Otra integrante del flamante gabinete es Tzipi Hotovely del partido Likud. Si bien su cargo es el de viceministra de Relaciones Exteriores, ejercerá temporalmente como ministra, gestionará el personal que trabaja en la cartera y tomará las decisiones importantes que afectan el cuerpo diplomático de Israel. Hotovely expresó recientemente que ellos (los sionistas) no deben pedir permiso a nadie, porque ese territorio les fue otorgado por Dios.

En el contexto de la nueva situación política, 140 mil etíopes israelíes, descendientes de los 14.500 que fueron trasladados a Israel en el año 1991 -con el propósito de salvar de la extinción a esta comunidad considerada descendiente directa de la tribu de Dan (una de las tribus de Israel)- mediante una operación militar encubierta llamada Operación Solomon, cuando la inestabilidad política y la hambruna cobraban numerosas víctimas en Etiopía.

Sin embargo, fueron maltratados y discriminados durante años, como fue demostrado, una vez más, cuando la tensión acumulada estalló ante un video que mostraba a dos policías golpeando a un soldado etíope vestido con el uniforme militar israelí, en un ataque aparentemente no provocado. Miles de etíopes salieron a las calles de Tel Aviv para protestar por la miseria, la discriminación rampante y el racismo institucional.

Hereward Holland, de la agencia Reuters, publicaba el pasado 5 de junio que la ONU calcula que  en Israel se encuentran 53.000 refugiados africanos, arribados en su mayoría a través de la frontera con Egipto. Las autoridades israelíes pocas veces les otorga asilo político, lo que los convierte en indocumentados, carentes de derechos. Para poder subsistir deben trabajar muchas horas y generalmente en lugares alejados de su vivienda. Por esa razón deben dejar a sus hijos en algún lugar.

Pero ocurre que en Israel existen sólo guarderías para niños mayores de tres años; los inmigrantes no tienen la posibilidad de solucionar esto en el ámbito privado, como hacen la mayoría de los israelíes, y dejan a sus niños en lugares conocidos como 'bodegas de niños'. Allí son atendidos por niñeras sin preparación ni equipos adecuados, en condiciones miserables. Allí pueden permanecer hasta cincuenta pequeños en una habitación, a veces por semanas enteras, advierte la BBC.

Pese a las denuncias de organizaciones de derechos humanos, estas guarderías que no tienen licencia ni tampoco supervisión por parte de las autoridades, que se encuentran en espacios húmedos, oscuros y poco higiénicos, no son consideradas ilegales. Continúan recibiendo niños, por el hecho de ser la única alternativa para las familias indocumentadas. Las organizaciones humanitarias exigen a las autoridades que tomen medidas en este aspecto, ya que el funcionamiento de las llamadas “bodegas de niños” conspiran en contra de la salud y desarrollo de las criaturas.

Suponemos que éste es un problema menor en relación a los que enfrenta el “premier” Netanyahu, acosado por las críticas de la Unión Europea, por el creciente reconocimiento del Estado Palestino por parte de diferentes países, incluido el Vaticano -donde el Papa Francisco dispensó un especial recibimiento al presidente Mahmud Abbas y el éxito sostenido de la campaña antiapartheid de Boicot, Desinversión y Sanción, popularmente conocida como BDS, que ha logrado que numerosos artistas de fama mundial hayan declinado actuar en Israel y que innumerables académicos internacionalmente reconocidos se hayan pronunciado a favor de dicha campaña.

Otro de los motivos de mayor preocupación es que el grupo Orange anunció oficialmente en los primeros días de junio “su deseo de romper sus relaciones comerciales con su socio israelí Partner Communications”. (Dan Balilty/AP)  El Gobierno israelí ha pedido explicaciones no solo a la operadora sino también al Ejecutivo francés, que posee el 25% de la compañía. La filial de Orange opera en los asentamientos judíos dentro de Cisjordania, en territorio ocupado desde 1967 por Israel.

Benjamín Netanyahu no tuvo reparos en decir que se trata una “amenaza existencial para el Estado judío” El primer ministro consideró como “miserable” la medida y exigió al Gobierno de Francia que se distanciara de la posición de la compañía.

A pesar de que los dirigentes israelíes opinan que Orange ha anunciado su retirada bajo la presión de la campaña internacional de BDS impulsada por activistas palestinos, los ejecutivos de dicha empresa aseguran que “no hay ninguna vocación de tomar parte, de ninguna manera, en un debate de naturaleza política”. 

“Este absurdo drama que suponen las condenas y las amenazas de boicoteo no será olvidado [por el Gobierno israelí], advirtió Netanyahu, que pidió a los países amigos que “declaren de forma incondicional que rechazan cualquier tipo de boicot contra el Estado”.

Sin embargo, Netanyahu expresó en los últimos días su intención de que Palestina pueda ser reconocida como estado por el gobierno de Israel, siempre que acepte como condición una supuesta “desmilitarización”.

Simplemente acotamos que Palestina no tiene ejército, ni fuerza aérea ni marítima….

(*) Comunicadora, especializada en la causa Palestina