La nave de la Comunicacion

“En el mismo lodo todos manoseaos”

Por Elisa Mata

(Por Elisa Mata (*)) El periodista Héctor Bernardo, comentaba en el portal Contexto, que el ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo,  admitió que el nombramiento del actual jefe de la policía bonaerense, Pablo Bressi, fue producto de la “recomendación” de la embajada de Estados Unidos, tal como Mauricio Macri , entonces jefe de gobierno de la ciudad, en 2009,  aceptó la “sugerencia” de la representación diplomática de Israel para que Jorge “Fino” Palacios -personaje vinculado al encubrimiento del atentado a la AMIA y  las escuchas telefónicas a los familiares de las víctimas de esa tragedia- comandara la policía metropolitana.

Stella Calloni, periodista e investigadora, afirmó : “Esto ratifica lo que denunció el presidente Evo Morales en su momento, que es que, cada vez que Estados Unidos ha tenido Gobiernos dependientes, pasaba la lista de los ministros que debían integrar el gabinete. Esto me lo confirmó el ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya. Cuando él ganó las elecciones, se le presentó un funcionario de la embajada de Estados Unidos con la lista de funcionarios que debía nombrar, algo que Zelaya no aceptó”. Con respecto al nombramiento de Bressi, la periodista dijo que  “A mí esto no me extraña, porque él no es el único. La conformación del gabinete tiene una mano externa. No es casual que dos miembros del gabinete sean personas muy vinculadas al Gobierno ultraderechista de Israel, y que son los que han traído un seminario en seguridad que se dictó recientemente”. 
Calloni también dijo que la Policía Metropolitana –creada por Macri-  recibió asesoramiento e instrucción de Israel,  y que uno de los voceros policiales ya lo había hecho en el ejército israelí. “Nuestra seguridad está en manos de dos países: Estados Unidos e Israel”.
También JuanJosé Salinas  mencionaba  en Pájaro Rojo ( página digital) que la presencia del carapintada Aldo Rico en el desfile conmemorativo del 9 de julio, podría causar preocupación al ministro de Defensa Julio Martínez, que quizás se vea forzado a firmar el proyecto de ley que permita a las fuerzas armadas intervenir en seguridad interior, algo que no sucedía desde 1983. 
Por otra parte, es bueno destacar que otro “cara pintada” no menos notorio,  Juan José Gómez Centurión, quien fue funcionario del gobierno de Macri en la Ciudad de Buenos Aires desde 2012, actualmente es titular de la Dirección General de Aduana (DGA). 
Gomez Centurión participó de los levantamientos de Semana Santa, en abril de 1987, y de Monte Caseros en enero de 1988, contra el gobierno de Raúl Alfonsín. El pretendió  justificar sus acciones en una entrevista periodística diciendo  "Éramos muy jóvenes y había mucho enojo con la cúpula militar, que no terminaba de reestructurar un ejército que había perdido la guerra", 
En consonancia con el perfil ideológico de estos “personajes” surge el proyecto de entregar a  los militares la seguridad interna,  instalando  una pugna por la jefatura de una fuerza -supuestamente equipada con tecnología de última generación- entre el PRO, el sector de la UCR integrante de Cambiemos y la embajada de Estados Unidos.
Sería muy largo enumerar  nombres y cargos de los funcionarios involucrados en este proyecto de la llamada “seguridad ciudadana”, sólo señalamos que responden a los proyectos de  Estados Unidos para América Latina, los que se hicieron realidad  en el golpe de estado a Fernando Lugo en Paraguay, a Manuel Zelaya en Honduras y lo que están intentando ahora en Brasil.
En ese contexto se inscribe la relación  “amistosa” entre nuestro gobierno y el estado de Israel - valioso aliado de los Estados Unidos- a través de tratados para el adiestramiento de efectivos policiales y de inteligencia.
El fiscal Alberto Nisman -fallecido hace algo más de un año y medio en circunstancias todavía no aclaradas- fue quien posibilitó a través de sus contactos la visita a Israel de Mauricio Macri- entonces jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires- que culminó con el encuentro con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. En esa reunión se trató la impugnación del Memorandum de Entendimiento con Irán, así como lo atinente a la “política soberana de la Argentina”  contra los denominados fondos buitres. 
Ya como viejos conocidos,  Macri, ahora presidente,  en enero de este año tuvo un nuevo encuentro con Netanyahu durante el foro de Davos, donde tras la consabida fotografía de los dos mandatarios sonrientes, acordaron “fortalecer vínculos de cooperación entre ambos países en materia de  ciencia, tecnología, seguridad, defensa y alimentación”. 
Nos parece interesante mencionar que Nisman -en su función de jefe de la Unidad Especial creada para investigar el atentado contra la mutual judía AMIA-  estuvo a cargo del caso a lo largo más de diez años sin ofrecer ningún resultado, pero en ese lapso cobró cuantiosas sumas de dinero. Según informa Jorge Elbaum, ex director ejecutivo de la DAIA, el dinero que recibió  Nisman  provino de Paul Singer, conocido en nuestro país como integrante de los “fondos buites”, y que apoya económica y políticamente  al gobierno  derechista de Netanyahu  y su política de asentamientos ilegales y violaciones a los derechos humanos del pueblo palestino. También recibió  dinero del grupo periodístico Israel Hayom, entre los años 2010 y 2014, según fuentes del Bank Hapoalim de la ciudad de Colonia, de la República Oriental del Uruguay. 
“El grupo Israel Hayom (que en hebreo significa el “Día de Israel”) pertenece al multimillonario estadounidense Sheldon Adelson, el más importante socio de Paul Singer en el fondo NML Elliot, y además mecenas de la American Task Force Argentina” dice Jorge Elbaum. 
“Tanto Paul Singer como Sheldon Adelson aparecen como los máximos donantes de la Fundación para la Defensa de la Democracia (FDD), que dirige un amigo de Nisman, Mark Dubowitz. La FDD instituyó el premio homenaje “Alberto Nisman” luego del fallecimiento del fiscal” afirma Elbaum
La DAIA, en tanto, respondiendo en forma incondicional a las directivas del gobierno de Netanyahu -y pretendiendo ser la representante de  la comunidad judía argentina- reclamó insistentemente la derogación  del tratado con Irán, culpando a funcionarios iraníes por el atentado a la AMIA,  que no fue esclarecido por las interferencias de  los servicios de inteligencia, y personas ligadas a la política de nuestro país. 
El pasado 18 de julio se conmemoró un nuevo aniversario del atentado a la AMIA, en un acto en los últimos años se ha convertido en una muestra de la presión política de Israel para que se culpe a Irán como “terrorista” por ese hecho,  sin tener ninguna prueba fehaciente en su contra.
Sin embargo, los dirigentes de la DAIA y AMIA guardaron  silencio al conocerse la presencia de miembros de Bandera Vecinal- una organización de ideología nazi- en una reunión en Casa de Gobierno, hace pocos días.
Tal como dijo Enrique Santos Discépolo en su tango Cambalache, estamos “en el mismo lodo todos manoseaos” 

(*) Integrante del Consejo de Presidencia del Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Colaboradora de La Nave de la Comunicación