La nave de la Comunicacion

El Museo de la Casa Rosada: con una mirada muy sesgada de la historia

Para la historia liberal no existieron Las Madres de Plaza de Mayo

(Por Gabriela Sharpe (*)) El Museo de la Casa Rosada, antes llamado del Bicentenario, está emplazado en las antiguas galerías de la Aduana de Taylor y fue inaugurado en mayo de 2011. Hay un antes y un después. Algunos medios de prensa se refieren a él como la "deskirchnerización".

Humildemente creo que se trata de otra perspectiva histórica, donde el término oligarquía, por ejemplo, no tiene lugar. Sería más justo hablar de un "PRO/liberalismo" de la historia.

Muchas veces fui a visitarlo, es un museo que particularmente me gustaba. Un antes y un después. Antes: un museo con gente, con movimiento, personas hablando con naturalidad, con colores. Hoy se transformó en un espacio ascéptico, con poca gente, que cuchichea como si se tratara de un cementerio.

Dicen, algunos , que creen que se la saben todas, que ahora sí es un Museo, recuperó las características para llevar ese nombre. Si entendemos que un Museo debe ser sólo para entendidos, para que lo disfrute una élite, para que se ponga cara de sabiondo, entonces, estoy de acuerdo, ahora es un Museo. Pero si por ese concepto se entiende que un espacio de este tipo debe ser para todos, debe ser inclusivo, entonces se convirtió en otra cosa.

El Museo  se compone de catorce cámaras o recintos interiores, delimitados por los arcos de la vieja Aduana de Buenos Aires , que representan puntos en una línea de tiempo de la historia argentina.  En el centro de cada cámara grandes pantallas reproducen videos sobre el período histórico reseñado y a su alrededor se encuentran diversos objetos de la época.

La historia es subjetiva, siempre se la mira con una perspectiva determinada. "Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia" dice la letra de la canción "Quien quiera oir que oiga", de Litto Nebbia. Y en esta ocasión hay una "macrinización" del relato de época.

Les guste o no, nos guste o no, Juan Domingo Perón gobernó el país durante una década (1945-1955), sin detenernos cuandoen 1974 ejerció la presidencia . Diez años en los cuales habrán pasado cosas: buenas y malas. De las cuales no se puede omitir los derechos adquiridos por la clase trabajadora. En esta era de "macrinización" de la historia, a estos diez años sólo les tocó en suerte un panel, bastante escueto para contar sucesos.

La historia se hace y se interpreta siempre desde una mirada ideológica. Y existirán tantas interpretaciones como corrientes ideológicas existan. Habrá miradas liberales, conservadoras, progresistas, socialistas, entre otras.

Por dar tan solo un ejemplo, en el video explicativo del período 1955-1983, denominado "La República Condicionada" no figuran las Madres de Plaza de Mayo, no existen, "desaparecen, no están". Se ignora la lucha de los organismos de derechos humanos. Las Madres que son consideradas un ejemplo a nivel mundial de lucha por la recuperación de sus hijos, detenidos-desaparecidos por la última dictadura militar, no son parte de la historia.

En definitiva todo proceso histórico que se produce en el mundo, una región o un país es absolutamente indivisible de la ideología que lo produce y lo pone en práctica. La ideología entendida como un conjunto de ideas relacionadas entre sí, acerca de que pensamientos se aplican en la sociedad en el plano económico, polítici, educativo, cultural o religioso. 

Por más que nos quieran hacer creer que la historia es objetiva, recuerden que a "la historia la escriben los que ganan". Ahora le toca el turno al relato PRO/liberalismo. Con ustedes los nuevos cuenta cuentos.