La nave de la Comunicacion

Hoy parimos un grito

Tandil - Argentina

Para Gilda Mansilla, in memoriam

(Por Ivy Cángaro/La Opinión de Tandil) Como de un enorme útero hoy salimos. Salimos a la calle. Varones y mujeres. Y gritamos sin gritar, poniendo la voz solo con nuestra contundente presencia, diciendo aquí estamos, aquí nos quedamos, aquí decimos Basta.

Basta de muertes porque estamos pariendo vida, y no podemos ni queremos volver atrás. Y en este empecinamiento por vivir, y por traer a la memoria –que es parte de la vida- a todas las muertas que ignoramos, salimos a la calle.

No somos una estampita, no somos un almanaque de carnicería, no somos el proyecto de otro. Somos mujeres reales, como tu vieja, como tu hermana, como tu hija, que hoy plantamos bandera para parir el grito.

Un grito que ya no es de miedo, ni es silenciado. Un grito como lazo que une, como estandarte, como esperanza. Un grito que es mucho más que una foto conveniente, que un cartelito oportuno, que una hipócrita corrección.

Porque ahora el grito está destinado a crecer, a correr, a multiplicarse, a marchar, y a exigir. Hoy somos, mañana seguiremos siendo, el plan perfecto que te salió mal –como dice una canción-.

Ni putas, ni sumisas: mujeres que decimos basta, unidas a varones que también dicen basta, porque nunca más estaremos solas. Ahora, el que se queda solo, serás vos: asesino. Hoy empezamos a construír, entre todos, tu cárcel. Y vamos a tallarla día a día, codo a codo, entre todos; educando a los que vienen, reclamando a los que están circunstancialmente en el poder.

Porque ahora, el que se queda solo, sos vos: encerrado en tu calvario. Se te dio vuelta la tortilla, hermano. Hoy parimos un grito, y lo vas a escuchar.