La nave de la Comunicacion

Miles de personas se movilizaron al reclamo de #NiUnaMenos

Argentina

(Por Beatriz Chisleanschi (*)) El reclamo nació de las entrañas de una sociedad en su conjunto que no acepta más la despiadada brutalidad de los varones hacia las mujeres.

Ese #NiUnaMenos que a modo de convocatoria surgió tímidamente, creció en forma lenta pero sin pausa hasta dar un salto exponencial en los últimos días y traducirse en las masivas concentraciones que durante la tarde de hoy 3 de junio se produjeron en Argentina y en países como Chile y Uruguay.

#NiUnaMenos y #BastaDeFemicidios, son mucho más que una consigna son la traducción hecha hashtag de una realidad que no comenzó en los últimos tiempos. Año tras año de hace muchos años la violencia de género se cobra sus víctimas y año tras año de muchos años organizaciones feministas, sociales, políticas, activistas, militantes, actores y actrices sociales en nuestro país y en otras partes del mundo denuncian, reclaman y luchan por visibilizar este flagelo, por la sanción de leyes que protejan a las mujeres y por proteger a las mujeres de la bestialidad más atroz.

El #NiUnaMenos de hoy resultó un paso más en esa larga historia de lucha.  Un paso al que se vieron convocados muchos pasos, miles de pasos.  Pasos de mujeres y de varones, de niños/as y de adultos/as. Pasos incesantes que transitaban de un lado al otro en el Congreso de la Nación, epicentro de la convocatoria, y en todas y cada una de las plazas de las diferentes ciudades y localidades del país. La mayoría, sin banderías políticas, aunque también las hubo.

Carteles, pancartas, muñecos, fotografías, aplausos, fueron las diferentes formas que se encontraron para repudiar los hechos de violencia y para pedir por los cinco puntos que planteaba la concentración y que leyeron desde el palco instalado en la plaza de los Dos Congresos,  el actor Juan Minujin, la historietista Maitena y la actriz Erica Rivas.

Tal vez en esa historia de lucha que tuvo su continuidad en las expresiones de hoy, una esperanza se construye. La presencia de numerosa cantidad de adolescentes y de niños y niñas que entusiastas enarbolaban sus carteles, invitan a creer que las nuevas generaciones pretenden, aspiran y militan por crecer en una sociedad no machista, donde la mujer no sea posesión ni objeto de nadie sino un par.

El agónico grito de denuncia que fue de unas pocas hace mucho tiempo atrás, se encontró con miles hoy, miles que dijeron que Nunca Más quieren (queremos) Ni una Menos.

Foto: Nicolás Stulberg

(*) Lic. en Cs. de la Educación. Periodista. Editora de La Nave de la Comunicación