Mirando de a Colores
Por Camilo Manuel Sosa

Un cielo diferente estalla sobre nuestras cabezas,
sin saberlo queda la inútil espera.
Obligados a verlo, se siente sólo la franqueza,
que insólita, engaña sacudiendo la pereza.
Colores de a montones caen como besos y abrazos,
ni una sola nube se atreve a cambiarlo.
Mirando todos hacia arriba lo observamos,
sin torcer ni una sola vez el brazo.
Se funden desde la inmensidad asi desestabilizan a estas pequeñas personas,
para transformar muecas de olvido y vanidad
en gestos de Vida y Verdad.
Decidimos qué aroma es el más cauto
para poder generar así una especie de pacto.
Nos jactamos del sin fin de caricias
que meramente recordamos con sonrisas.
No se puede caminar recordando el dulce sabor de la miel,
se deja al cielo entonces de lado,
pero como el tatuaje llevado en la piel,
corremos hacia delante recordando ese manto en lo alto













